Wednesday, July 30, 2008

Crónica de una Fotografía

El periodista había dado esta directriz: quería una fotografía en la que apareciéramos desnudas, o mejor dicho, en la que aparentáramos estar desnudas. Tenía una idea para el título del artículo, quería llamarlo "poesía desnuda", por aquello de que el poeta desnuda su alma en sus poemas. Como si fuéramos modelos o actrices en una audición para el cine, nos sugirió qué tipo de ropa llevar: algún vestido o blusa con la espalda descubierta, para ver si de algún ángulo podían captar la imagen deseada. Con la espalda al aire, llegamos Maribel, Madeline y yo a encontrarnos con la fotógrafa (¡mujer! Gracias a Dios) en el Viejo San Juan. Buscando una calle con poco tráfico, llegamos a las calles de Las Caletas, cerca del Hotel El Convento. En los azules adoquines nos sentamos, acostamos, una de lado, otra parada, riendo, serias, cambiando la pose para el lente, buscando la luz o el mejor ángulo; mientras la gente pasaba mirándonos con curiosidad, y los carros venían a interrumpirnos y a sacarnos del medio cada otra pose. El Callejón de Las Monjas estaba cerca, allí también nos tomaron fotos sentadas, paradas, de lado, alegres, pensativas. Pronto tendríamos que irnos a nuestra cita con el periodista, la fotógrafa nos indica que es hora de sacar la foto desnuda, nos desamarramos nuestros vestidos "halters", nos sentamos en los adoquines de espalda, hombro con hombro, cuello virado, mirando a la cámara; toma la fotografía aprisa porque viene un carro, para luego pararnos con dificultad agarrando la parte de enfrente del traje para no quedarnos también con el pecho al aire. La entrevista se daría en el hermoso apartamento que nos sirvió de hogar por una semana. Allí también nos tomaron más fotografías, posando en nuestro palacio colonial como princesas en su castillo. Al siguiente día, tan pronto nos despertamos, nos fuimos a la farmacia a buscar el periódico con el corazón trotando de la emoción y el pánico de llevarnos una decepción, o peor aún, vernos espantosas desnudas y alborotadas. Abrimos las páginas del diario con prisa y anticipación, buscando dónde estaba entre la política, anuncios, crímenes, más anuncios, espectáculos, anuncios, anuncios, quizás no está...hasta encontrarnos tiradas en los adoquines, los originales, los que están a punto de extinción. Sentadas en la Plaza de Armas, tomándonos un café con leche, las poetas de la página 69, saboreamos nuestros 15 minutos de fama felices de ser parte de las noticias en nuestra patria, aun después del exilio. ¿Y la foto del desnudo? Nunca la llegamos a ver, a la fotógrafa no le satisfizo y, gracias a Dios, ella fue la que escogió, pero nos regaló estas tres imágenes que siempre guardaremos como recordatorios de un verano lleno de poesía.





Gracias a Carla D. Martínez Fernández y a Jaime Torres Torres del periódico El Nuevo Día por su paciencia y apoyo.

Sunday, July 27, 2008

Poeta En Mi Falda: anjelamaría dávila


La última vez que lo hicimos

por anjelamaría dávila


la última vez que lo hicimos se volcó sobre mí náufrago
y desesperado, devorado por el propio monstro de su miseria acumulada,
aterrado por haberme desamado tanto, atravesó casi muerto de sed
mi laberinto de algas para llegar a esta mujer que lo amó como nadie

Sunday, July 20, 2008

Artículo en el Periódico El Nuevo Día

Esta noche: Poesía desnuda
Por Jaime Torres Torres
25 de junio de 2008

Maribel Sánchez, Johanny Vázquez y Madeline Millán revelan su ser a través de versos.


Desde la izquierda, Maribel Sánchez-Pagán, Johanny Vázquez Paz y Madeline Millán Vega, quienes regresaron a la Isla para presentarse en Taller Cé. Fotografía por Carla D. Martínez Fernández.

Cuando cultivan la poesía se sienten como si desnudaran sus cuerpos porque escribir versos, según señalan, es una pausa para la confesión y un paso para la salvación. Postulados que comparten y promulgan Maribel Sánchez-Pagán, Johanny Vázquez Paz y Madeline Millán Vega, tres puertorriqueñas hermanadas por la poesía que, aunque residen en Estados Unidos, regresan a la Isla para alimentar su musa y desbordarla hoy en el recital “100 minutos de poesía” que, desde las 7:30 p.m., presentarán junto a otros poetas en el Taller Cé, localizado en la Calle Robles en Río Piedras.

“He pensado que lo que escribo es autobiográfico porque no se puede escribir de algo que no se ha vivido. Esto es una acción de vida. Nosotras escribimos no porque nos esté esperando un editor, sino porque es una necesidad de vida. Lo hacemos para decir lo que queremos”, señala Maribel, autora del libro “Ese hombre”, que dedica a todos los varones que ha amado y aún ama en su vida.

La poesía es la gran protagonista de la velada de esta noche en Taller Cé. La admisión es libre de costo.

Las chicas se dedican a promover su arte en Tampa, Chicago y Nueva York, donde han publicado libros como “Streetwise Poems” y “Noches de Cornelia”, el que Madeline presentará el sábado, a las 6:00 p.m., en La Tertulia en el Viejo San Juan. Las tres pertenecen a la Generación del 80 y publicaron sus primeros versos en “Poetas sin tregua”.

Aunque su obra abarca otros temas, cada una tiene su especialidad: Maribel cultiva la poesía de contenido erótico-romántica; Johanny, que escribe en español e inglés, se define como una “rebelde” que truena contra el discrimen racial y que describe su creación literaria como urbana mientras Madeline es un alma errante y peregrina que se inspira en los paisajes y las personas de otras latitudes.

“No puedo estar en un lugar mucho tiempo; para mi lo ídeal es estar en Puerto Rico unas semanas; pero me saturo de los lugares y tengo que viajar y eso me nutre”, señala Madeline.
Se han reencontrado en Puerto Rico para presentar sus recientes libros y para el recital de esta noche en Taller Cé, donde -según han confirmado- recibirán poetas de la generación de Guajana, representada por Wenceslao Serra, hasta la actualidad.

“La poeta Mayda Colón Pagán nos ha coordinado la actividad de esta noche. Originalmente pensamos en cien minutos corriditos, pero otros poetas se han autoconvocado y como tendremos mnicrófono abierto esperamos decenas de poetas”, explica Maribel, quien espera vates procedentes de Lares, Utuado, Ponce y Mayagüez.