Wednesday, October 23, 2013

Apalabrar en el Instituto Cervantes de Chicago

 
El jueves, 24 de octubre a las 7:00 p.m. en el Instituto Cervantes se celebrará el recital de poesía Apalabrar donde las actrices del Teatro Aguijón recitarán poemas de poetas latinoamericanos, incluyendo un poema mío. No dejen de ir, será una noche llena de música, pasión y poesía.


Wednesday, August 28, 2013

Sirena

Te dejo mirar entre mis piernas
para que me cuentes
de qué están hechos los corales
y me enseñes a nadar
en el fondo oscuro de tu boca
hasta que me nazca una cola de sirena.


por JVP

Sunday, August 25, 2013

Nuevo Libro: Almarios en alquiler de Miranda Merced

Del libro Almarios de alquiler (Puerto Rico, 2013)
Por Miranda Merced

El 113

  ―¡Espere, espere! Gracias a Dios.  Venga, venga, permítame contarle.  No tomará mucho, y todavía se puede estar a tiempo… 
            Es como una pesadilla.  La oscuridad dictaba el final de la jornada de rescate, pero yo no necesitaba de mis ojos para seguir cavando en la aplastante montaña de cemento.  Una pala hubiera sido buena, un marrón, hasta un cucharón fuerte me hubiera ayudado a continuar perforándola, pero en aquel caos de polvo y piedra, solo mis manos ayudaban en la faena.  Los trozos de uñas que aún quedaban adheridos a  la piel seguían rascando entre los espacios que ofrecían menos resistencia.  Pensaba en mis hijos.  (¿Estarán con Suzette?)  De vez en cuando creía escuchar un quejido lejano, una respiración trabajosa: “¿Hay alguien ahí?”, otra vez la pregunta.  Y yo, en espera. Ansioso por escuchar la contestación de algún ser viviente al otro lado de la masa de concreto y varillas derrumbada.  (Ay, Suzette, ya mismo estoy contigo.)  
            No permitía que el desaliento me venciera.  El cansancio no hacía mella en mi espíritu. Había que seguir luchando, por ella, por los niños, por mi gente.  Había que avanzar.  El festival es en esta semana.  (¿Qué día es hoy? ¿Habrá comenzado?) Pensaba en todos los escritores que estarían llegando, preguntando por mí; en los estudiantes, ansiosos por conocerlos. Pensaba en cualquier cosa, menos en la fatiga que entumecía mis músculos, ni en la lengua pegada al paladar, ni en el dolor en el pecho a punto de estallar. 
            El polvo de los escombros se mezclaba con el sudor del cuerpo, de los brazos, de la frente; escurría desde mi cabeza, cegaba, ardía, desesperaba.  De vez en cuando detenía la excavación, pasaba el dorso de la mano por la cara tratando de aliviar el escozor, frotaba los párpados con los nudillos lacerados.  Pero este acto no hacía una gran diferencia, en todo caso el ardor aumentaba. 
            Opté por mantener los ojos cerrados mientras escarbaba; dejarme dirigir por los murmullos de los otros.  Los que no creían que quedara vida bajo los escombros.  Temían a las hordas hambrientas, al tropel desordenado que ya no tenía nada que perder.  Ese temor detendría la búsqueda.  Y quería exhortarlos a que continuaran, que buscaran a los críos; pero no me escuchaban.  Y en el frenesí de la búsqueda, cuando lanzaban a un lado las herramientas y pegaban, por vez última, sus oídos a los huecos entreabiertos de la basura amontonada que una vez fuera un hogar, escucharon el llanto de bebé.  Y volvieron a tener fe.   Y reanudaron la búsqueda como el primer día.  El día en que compartían conmigo la seguridad de la sobrevivencia, cuando rebosantes de amor y heroísmo comenzó la tarea del rescate que solo se interrumpía al caer la noche.  Y sucedía que cada atardecer estaban cerca del encuentro y al regresar en la mañana olvidaban donde se habían quedado, y se alejaban. 
            Por eso yo no descansaba.  No pensaba en horas, en días ni en noches.  No pensaba en el persistente dolor de la cadera lastimada.  Si lo obviaba, dolía menos.  El dolor, como el hambre, solo se siente cuando se acepta.  Si se le empuja de la mente, si se piensa solo en cavar con las manos y cuando las manos no puedan, con los dedos; si se detiene solo al escuchar el gemir apagado del niño que no entiende por qué la madre no atiende su llanto, si duerme allí a su lado, protegidos ambos por un techo demasiado cerca de sus caras, tal vez se esté a tiempo.
            Entonces llegaron las palas mecánicas con el ruido y su enorme peso sobre los restos de la ciudad.  Se acercaban y se alejaban, y no dejaban escuchar el llanto del niño, ni el grito de auxilio, ni la respiración trabajosa.  Trataba de avisarles que hicieran silencio. Que escucharan las voces de los que no estaban con ellos, pero ni siquiera a mí me oían.  Y sentía que los únicos sonidos que se escuchaban eran los de ellos.  Contaban muertos: 108, 109, 110  este no, todavía respira, esa pierna está fea, a cirugía, ¿cuántos iban? ¿108? 109, 110, 111,112, chequéate a esta, está tratando de hablar, sácala a la acera del frente, 109, 110, 111. 
            Y los escuché acercarse.  Traté de hablarles, pero no sé si el aire no lograba hacer vibrar las cuerdas vocales. 
            ¿Usted me escucha?  Quiero abrir los ojos, pero el cemento y el sudor no lo permiten. Para abrirlos hay que ablandar la mezcla que los sella. Los necesito para dar con ellos, mi mujer y los niños, y buscar mis escritos.  ¿Tienen un poco de agua? No importa, no se vaya, espere.  Los otros no me entienden.  Levanté las manos, quería hablar por señas (necesito agua para lavar mis ojos, aire para llenar mis pulmones y poder hablarles) pero no me entienden.  Llegaron a mi lado.  Los sentí conversar muy cerca de mí.  ¿Este? No era conmigo.  Parece respirar, sácalo al frente, 112. Sentí sus movimientos. El sonido de las piedrecillas bajo sus zapatos.  Se detuvieron frente a mí.  Los adivinaba escudriñándome.  La desesperación se adueñaba de mis sentidos.  Si pudiera abrir los ojos, explicarles,  hablarles de los que aún yacen allí, bajo los escombros, el niño junto a Suzette.   ¡Tal vez se está a tiempo! 
            Siento el roce de su mano en mi cuello. 
            ―¿Tiene pulso? 
            ―Nada. 
            ―¿Por qué te detienes ante este?
            ―Mira sus manos, las uñas desgarradas, parecería que sigue cavando sobre su cabeza,          
―¿Qué número es?
            ―El 113
            Se alejan.
            ―114, 115
            ― No, no, ¡espere!  ¿Es que no me ha entendido?  Un poco de agua lo resuelve todo, oxígeno, aire.  Todavía se está a tiempo.  Es una equivocación, ¡espere!



Miranda Merced. Nació en San Juan, Puerto Rico. Se graduó de Bachillerato en Artes y Educación de la Universidad de Puerto Rico y de las Maestrías en Administración Comercial y Creación Literaria.  Obtuvo el Premio Pórtico, de la Universidad del Sagrado Corazón.  Algunos de los cuentos de la colección Almarios en alquiler, obtuvieron premios en  certámenes literarios, como sigue: El 113,  Primer lugar en el Decimosexto Certamen Literario Universidad Politécnica de Puerto Rico;  Batalla,  Tercer lugar en el Certamen de Microcuento, Revista Cultural En Rojo, 2010, Puerto Rico; Caricias que matan, Tercer lugar en el Tercer Campeonato Mundial del Cuento Corto Oral Universidad del Sagrado Corazón, Puerto Rico. El cuento Llegaron pa’quedalse fue utilizado en las Competencias de Oratoria en Español, en el año 2012, ganando el tercer lugar a nivel nacional, en la categoría de Drama. Ha sido publicada en revistas y periódicos impresos y digitales en Puerto Rico y Argentina.  Es una de las escritoras de la Antología de cuentos Vivir del cuento (2009), antóloga, editora y escritora de la Antología Fantasía Circense (2011) y forma parte de la antología Piernas Cruzadas III (2012).  Miranda es co-editora de los  libros de poesía: Genéstica, de Antonino Geovanni (2011) y Psicodelias urbanas, de Lynette Mabel Pérez (2012).  Es miembro fundador del Colectivo Literario Vivir del cuento, que se distingue por su labor de educación en redacción y creación literaria, en escuelas públicas y privadas y en centros universitarios en la Isla.

A la venta en Puerto Rico en Librería Mágica, K&L Books y Libros AC.
En Amazon

En Kindle
http://www.amazon.com/Almarios-en-alquiler-Spanish-ebook/dp/B00DP16OV0/ref=sr_1_1_bnp_1_kin?ie=UTF8&qid=1377096203&sr=8-1&keywords=almarios+en+alquiler

Tuesday, July 9, 2013

Dulce Obsesión: Anne Sexton

¿Por qué me gustarán tanto estas poetas suicidas? Poetas con vidas difíciles y muertes trágicas. Escritores con problemas emocionales que pasan etapas de sus vidas en hospitales psiquiátricos. ¿Será porque los locos tienen una percepción de la realidad más veraz? ¿Será porque se atreven a decir la verdad sin la preocupación de los cuerdos de ofender o meterse en problemas? ¿Por qué me identifico tanto con lo que escriben? ¿Será por qué sus demonios también habitan en mi "cordura"? ¿O será por la incurable enfermedad de ser poeta?

Aquí un poema de mi dulce obsesión, Anne Sexton:

LA BALADA DE LA MASTURBADORA SOLITARIA

Al final del asunto siempre es la muerte.
Ella es mi taller. Ojo resbaladizo,
fuera de la tribu de mí misma mi aliento
te echa en falta. Espanto
a los que están presentes. Estoy saciada.
De noche, sola, me caso con la cama.
Dedo a dedo, ahora es mía.
No está tan lejos. Es mi encuentro.
La taño como a una campana. Me detengo
en la glorieta donde solías montarla.
Me hiciste tuya sobre el edredón floreado.
De noche, sola, me caso con la cama.
Toma, por ejemplo, esta noche, amor mío,
en la que cada pareja mezcla
con un revolcón conjunto, debajo, arriba,
el abundante par en espuma y pluma,
hincándose y empujando, cabeza contra cabeza.
De noche, sola, me caso con la cama.
De esta forma escapo de mi cuerpo,
un milagro molesto, ¿Podría poner
en exhibición el mercado de los sueños?
Me despliego. Crucifico.
Mi pequeña ciruela, la llamabas.
De noche, sola, me caso con la cama.
Entonces llegó mi rival de ojos oscuros.
La dama acuática, irguiéndose en la playa,
un piano en la yema de los dedos, vergüenza
en los labios y una voz de flauta.
Entretanto, yo pasé a ser la escoba usada.
De noche, sola, me caso con la cama.
Ella te agarró como una mujer agarra
un vestido de saldo de un estante
y yo me rompí como se rompen una piedra.
Te devuelvo tus libros y tu caña de pescar.
El periódico de hoy dice que se han casado.
De noche, sola, me caso con la cama.
Muchachos y muchachas son uno esta noche.
Se desabotonan blusas. Se bajan cremalleras.
Se quitan zapatos. Apagan la luz.
Las brillantes criaturas están llenas de mentiras.
Se comen mutuamente. Están más que saciadas.
De noche, sola, me caso con la cama.

por Anne Sexton
Traducción de Griselda García


Monday, June 17, 2013

Destiny Brought Us Together: Dinorah Cortés Vélez and Teresa Vázquez at Palabra Pura, Wednesday, June 19

Last December, shortly after the Guild Complex invited me to be the curator of their June 2013 Palabra Pura evening, I left for Puerto Rico to spend the Christmas holidays. I didn’t have an idea of whom I was inviting as guest poets. As the emcee of the first five years of Palabra Pura, I knew that all the local Latino poets that I know had already been invited. I was hoping to invite someone that had never been invited before; give new voices a chance to be part of this great bilingual poetry series. The people of the Guild Complex wanted me to give them the names of the participating poets and, even worst, a theme for the evening I was going to curate. Here I was in Puerto Rico with a hundred family parties and holiday celebrations, having the book release of my new book, invitations for other readings and book presentations, all without a clue of what I was going to do. I was able to spend some time with a good friend of mine, Professor Leticia Ruiz of the University of Puerto Rico/Aguadilla Campus, who did the presentation of my book. I shared with Leticia some of the new poems of my new manuscript and, while we were talking about my poems and the subjects that I was writing in what I hope to be my next book, she suggested that I should buy a book by an author unknown to me, Dinorah Cortés Vélez. Leticia pointed out that Dinorah’s book, El arca de la memoria: una biomitografía, (The Chest of Memory: A Biomythography), had some connections with my poems. The next day I went to a bookstore and got Dinorah’s book. When I read the bio included in the book, I was surprised to find out that she was living in Milwaukee. After reading a few pages of the book, I felt in love with it. I knew right away that she was predestined to be one of my guess poets for Palabra Pura.

I still had to invite a second poet; this time, new technologies came to the rescue. One night I was on Facebook and I noticed a familiar name left a comment in a friend’s post. I immediately contacted her to ask her if she was the same Teresa Vázquez that was included in the anthology, Between the Heart and the Land / Entre el corazón y la tierra: Latina Poets in the Midwest, that Brenda Cárdenas and I co-edited for MARCH/Abrazo Press in 2001. When Palabra Pura started, Teresa was one of the writers I put on a list of poets we needed to invite, but the email that I had was no longer active. Teresa was one of my favorite poets from the anthology. We share the same last name and she is also from the Caribbean (in her case Cuba, pero es lo mismo). She is so spectacular that, even though we don’t look anything alike, I used to introduce her as mi hermana. Teresa has a beautiful voice that you always want to listen to. She did performances that included original spoken words and music that explored “the continuums of sound and meaning.” Thank God she recorded her work in the audio chapbook A Woman Loving. People not only wanted to read her poems; they wanted to hear her voice reading her astounding words. Since the time that the anthology was published and we used to do readings together, Teresa moved to Indiana where she currently works. Luckily, she is not that far and she still has family in Chicago. I’m so happy that I finally found Teresa so she can participate in Palabra Pura. 

Let's enjoy one of their poems:

*Secuencia de Eva
En el Jardín del Edén
palidece la serpiente.
Siseante de ponzoñas,
a Eva dirige su inquina,
no porque a menos la tenga,
sino que, formidable rival,
más a Dios se le parece 
en su poder gestar vida.

Dispensador de menstruos
y parturientos dolores,
Dios dizque pasa factura
a la imprudencia de Eva.
Pletórica de lunas,
sincronizada su hora 
con el divino reloj:
en un tic tac reverbera
sapiencia del acto creador.

*Sequence of Eve
In the Garden of Eden
the serpent turns pale.
Hissing poisons
it directs its spite at Eve,
not because it thinks less of her,  
but instead because, formidable rival,
she better resembles God 
in her ability to gestate life.

God, dispenser of menses
and labor pangs,
makes Eve pay, so they say,
for her imprudence.
Bursting with moons,
her hour synchronized
with the divine clock,
the wisdom of the creative act 
reverberates
in one tic toc. 

*By Dinorah Cortés-Vélez from Cuarentena y otras pejigueras menstruales (Quarantine and Other Menstrual Trifles) (Editorial Isla Negra, Puerto Rico, 2011).Translate by Dinorah Cortés-Vélez and Michael Roeschlein.

**Sin Querer / Queriendo
Lo que no se dice
Lo que no se puede decir
Lo que no vale la pena
Los deseos que se aguantan
Cuando uno no tiene palabras
Para donde la imaginación logra llegar
La vista gorda 
La mano grande
Los mangos bajitos
Como el que no quiere las cosas
Sin querer, queriendo
A veces, sí es fácil
Estar parada
En la senda del peligro.

**Without Love / Wanting
What is not said
What cannot be said
What’s not worth the trouble-
Reigned desires
When one has no words to describe
The place where imagination has succeeded in taking you
The averted glance
The big hand
Easy fruit
Eaten like someone who didn’t want it
Without meaning to, wanting
Yes, sometimes it is easy
To stand
In the path of danger.

**By Teresa Vázquez from Between the Heart and the Land / Entre el corazón y la tierra; Latina Poets in the Midwest (MARCH/Abrazo Press, Chicago, 2001).


Tuesday, June 11, 2013

Blood, Family and Tears / Sangre, Familia y Lágrimas at Palabra Pura, Wednesday, June 19

Estoy sumamente emocionada de regresar a la tarima de Palabra Pura como curadora de la serie de poesía bilingüe, el miércoles, 19 de junio de 2013. Tuve la suerte de conseguir a dos magníficas poetas caribeñas que se presentarán por primera vez en Palabra Pura: Dinorah Cortés Vélez y Teresa Vázquez. Aquí les incluyo sus biografías y un poema para que las conozcan mejor. I hope to see you there!

Event:
 
Palabra Pura: “Blood, Family, and Tears / Sangre, Familia y Lágrimas"

Venue:
 
La Bruquena Restaurant 
Address:

2726 W. Division, 2nd floor
  
Start:
 
06/19/2013 7:30 PM
End:
06/19/2013 9:00 PM
Cost:
         FREE
 
Dinorah Cortés-Vélez is from Isabela, Puerto Rico. She has resided in Wisconsin since 1997. She is an Assistant Professor of Latin American literature at Marquette University, Milwaukee, WI, USA. She earned her doctoral degree at the University of Wisconsin-Madison with a dissertation on the ethical and political uses of humor in Sor Juana Inés de la Cruz. Her research interests include Colonial and contemporary Latin American literature. In 2011, she published her first novel, El arca de la memoria: una biomitografía, (The Chest of Memory: A Biomythography) with Isla Negra Publishers (San Juan, Puerto Rico). Her second book of fiction, Cuarentena y otras pejigueras menstruales (Quarantine and Other Menstrual Trifles) is about to be published.
Secuencia de Eva

En el Jardín del Edén
palidece la serpiente.
Siseante de ponzoñas,
a Eva dirige su inquina,
no porque a menos la tenga,
sino que, formidable rival,
más a Dios se le parece
en su poder gestar vida.

Dispensador de menstruos
y parturientos dolores,
Dios dizque pasa factura
a la imprudencia de Eva.

Pletórica de lunas,
sincronizada su hora
con el divino reloj:
en un tic tac reverbera
sapiencia del acto creador.

Sequence of Eve

In the Garden of Eden
the serpent turns pale.
Hissing poisons
it directs its spite at Eve,
not because it thinks less of her, 
but instead because, formidable rival,
she better resembles God
in her ability to gestate life.

God, dispenser of menses
and labor pangs,
makes Eve pay, so they say,
for her imprudence.

Bursting with moons,
her hour synchronized
with the divine clock,
the wisdom of the creative act
reverberates
in one tic toc.
by Dinorah Cortés-Vélez






Teresa Vazquez is an Assistant Professor and the Humanities Program Chair at Ivy Tech Community College Northeast in Fort Wayne. In 2000, she released a CD Chapbook of poetry and soundscapes entitled “A Woman Loving”, with funding from the Chicago Department of Cultural Affairs.  Her work has also appeared in March Abrazo Press’s Between the Heart and the Land / Entre el corazón y la tierra, an anthology of Midwest Latina writers. Teresa has performed at the Printer’s Row Book Festival, the Guild Complex, the Museum of Contemporary Art’s Def Poetry Jam Showcase, the Green Mill, The HotHouse and N.A.M.E. Gallery in Chicago, and the Fort Wayne Museum of Art, TRIAAC’s Acoustic Spokenword Café and at IPFW in Fort Wayne.  She holds a Bachelor’s in Creative Writing from Oberlin College, and an MFA in Studio Art from the School of the Art Institute of Chicago. 

Skating

We could play one another
By ear
For months upended,
Disregarding seasons,
Ignorance, cloud
covered bodies

But we
we have an orgasm to settle
Gone froze further
Than all forgetting

How dare
this trifling poem
feign to be about skating
flawlessly,
essence of the glider, shape of water
Because we
we have come to convince
none but our fool selves
X-ray Spex outlines
Repeat after me, we
We       are not failing

This is the last
Possible moment, I
 I snatch this poem
Up against me, it offers
No resistance
No fears
About gliding
above fear,

Because this
This poem
IS
Sovereign, ready to die for bounty
Or bust
Past settling dis
Satisfaction
Resplendent

There, it is leaping!

And cracks quick splits
when it dashes ice.

 by Teresa Vázquez