Monday, January 12, 2009

Amarrada a la Realidad


Quisiera que la economía se acabara de caer. Que el petroleo se acabara de acabar. Que todas las compañías, organizaciones, oficinas, fábricas y demás cerraran, hasta que no tuviera que volver a trabajar. Quisiera quitarme esta soga que me amarra a los objetos, a su utilidad inventada por campañas de publicidad para endrogar el deseo con sus marcas. Destrenzar las fibras del nudo latiéndome en la nuca. Devolver el carro que transporta mis huidas, no a lugares nuevos y excitantes, sino a todas mis obligaciones y atardeceres perdidos. Es la polea que me carga hasta quedar guindando, con los pies sin tocar la tierra; me sube, me baja, me lleva, me trae. Quisiera cortar la cuerda ceñida que acorta mis pasos, hilo a hilo adentrar la navaja hasta liberar la pierna, dejarla respirar sin ataduras, sin zapatos incómodamente a la moda, sin pedicura, con el vello de un recién nacido, suave y sin afeites. Quisiera soltarme el lazo del vestido, aflojar la correa, desabotonar la camisa, abrirme el cinturón, bajarme la bragueta, arrancar el g-string de su tumba, desatar el cabello de su cola, desamarrar los cordones del zapato y tirarlo todo al mar. Quisiera halarle de raíz el cable al televisor, cancelar la subscripción hasta que la guerra acabe, hasta que los niños de Gaza no terminen hechos polvos, hasta que el crimen no sea noticia, hasta que el presente concuerde con el mundo que sueño. Quisiera arrancarle el cordón umbilical a la realidad y nacer de nuevo sin el llanto primero prediciendo el futuro.


por JVP


1 comment:

Anonymous said...

Wow! Que intensidad. Tremendo poema, amiga.